Somos rima, somos prosa,
Somos sextas y novenas,
somos séptimas bluseras.
Ya no leemos La Pelo,
ni en la cama ni en el suelo.
Somos 2 mil acordes,
inversiones caprichosas,
y otro montón de cosas
que no quiero ni contar.
somos séptimas bluseras.
Ya no leemos La Pelo,
ni en la cama ni en el suelo.
Somos 2 mil acordes,
inversiones caprichosas,
y otro montón de cosas
que no quiero ni contar.

